lunes, 27 de septiembre de 2010

Cómo hacer Jabón Casero


Después de un tiempo sin publicar, aquí os dejo un paso a paso para la elaboración del Jabón de la Abuela. Ya sabréis del problema con la cantidad de aceite usado que tenemos en casa y que no sabemos que hacer con él. En muchos sitios no hay donde depositarlo para su reciclaje por lo que es una buena opción convertirlo en jabón para su uso en ropa, vajilla, etc. (El aceite usado no se
tira por el fregadero, que contamina)

Bueno pues empecemos.

Lo primero es presentar tanto las materias primas como los utensilios que vamos a utilizar.



Este es el molde que voy a utilizar, que ya veís forrado con papel vegetal (el del horno), para que no se pegue al desmoldar. Tiene una capacidad de unos 4 Kg de Jabón.



Y aquí está el resto de elementos que vamos a utilizar:

- 2,5 Kg de aceite usado (recordar que se utilizan Kg y no Litros, y que la densidad del aceite no es igual a 1 por lo que 1 Kg no es igual que 1 Litro)
- 963 gramos de Agua Destilada (para disolver la sosa)
- 375 gramos de Sosa Caústica de al menos un 99 % de pureza.
- Un poco de sal.
- Unas cucharadas de percarbonato.
- Un poco de Suavizante para lavadora.
- Batidora, Balanza, Jarras de plástico (que aguanten el calor)

Empecemos por pesar tanto el aceite como el agua y la sosa. Como es aceite reciclado, tendremos que filtrarlo previamente para eliminar impurezas y posos.



Una vez pesada la sosa, añadimos ésta al agua. Se debe añadir la sosa al agua y no al contrario para que la sosa no salpique y nos pueda quemar.



Al disolverse la sosa en el agua, se produce una reacción exotérmica, es decir, con desprendimiento de calor, por lo que el envase que utilicemos deberá resistir bien la temperatura para no tener ningún imprevisto.

Antes de mezclar la sosa con el aceite, le añadimos al aceite un par de cucharadas de sal y la disolvemos bien, para favorecer la dureza del jabón. La sal también se puede disolver en el agua antes de añadir la sosa.



Bueno, pues ya que tenemos listo el aceite y la sosa (que la dejamos enfriar un poco), ya solo se trata de unirlos. Se puede hacer vertiendo la sosa sobre el aceite o al contrario, en este caso nos da un poco igual.



Y ahora, una vez mezclado aceite y lejia (sosa + agua) le toca trabajar a la batidora. Batiremos la mezcla durante unos minutos hasta que veamos que tiene una consistencia mas o menos como las natillas o algo más espesa. En ese momento se dice que el jabón a alcanzado la "traza". Hay que tener cuidado de que la traza no espese demasiado, ya que después será difícil enmoldar el jabón y nos quedarán huecos en el molde sin rellenar afeando un poco el resultado final.

Otra precaución a la hora de batir, es evitar que nos entre gran cantidad de aire en la mezcla, evitando que la batidora trabaje en la superficie. Ese aire que nos entra nos va a formar burbujas en el interior que también afean un poco.

En este caso, como es un jabón para uso doméstico, el aspecto da un poco igual, es más, deliberadamente he trabajado con la batidora en la superficie para que se aprecie con más detalle como va espesando la traza a medida que batimos.



Una vez alcanzada la consistencia adecuada, ya se podría enmoldar. En este caso vamos a añadir unos aditivos para mejorar un poco esté jabón, aunque no sería necesario

Me gusta añadirle un poco de suavizante de lavadora y un poco de percarbonato. Con estos dos aditivos, se consigue aumentar la blancura, higienizar un poco más y una mayor cantidad de espuma (aunque debo recordar que la espuma no limpia, los jabones sin espuma limpian igual).

Añado dos tapones de suavizante:


y tres cucharadas de percarbonato:





Volvemos a darle un pequeño batido para que todo se mezcle bien y ha llegado la hora de enmoldar.


Cuando el jabón haya endurecido, es hora de desmoldar y cortar a la medida que nos venga mejor. Conviene cortarlo y dejarlo secar/curar durante unas semanas, ya que tiene un pequeño exceso de sosa (un 3%).

Espero que os guste y os sirva. Un saludo.